Primero, los comentarios de Nicolas tienen sentido; segundo, romper o aceptar las “normas” no es garantía de que una foto sea buena. En el caso de tu semáforo mi criterio, que ni tiene que ser bueno ni tampoco tiene por qué ser aceptado, me dice que la foto no es buena porque, al margen de que ese horizonte caído transmite descuido -un horizonte puede estar caído pero cuando posee intencionalidad compositiva-, tiene demasiados elementos negativos: el mástil del semáforo en primerísimo plano con la pegatina amarilla que atrae toda la atención hacia el, la sombra del fotógrafo que por incluirla tampoco en este caso le da sentido a la foto, y si avanzamos por la sombra del semáforo en dirección a la parte superior de la foto nos encontramos con un grupo de personas colocadas sin ningún orden o concierto. La verdad, y al margen de lo convencionalmente considerado perfecto o no, la composición no tiene interés.
Analiza las críticas y acéptalas, hombre. El acto fotográfico es mágico, por supuesto pero el resultado debe tener cierto sentido. No todo el resultado que salga de apretar el botón del obturador merece la pena, con independencia de la subida de adrenalina que hayamos podido experimentar. Quizá tuviste una idea pero no siempre se materializa y cuando ves el archivo o el negativo dices… pues no hay foto, fallé. A mi me pasa en infinidad de ocasiones.