Pues así es, y es muy sorprendente apreciar cómo viven la campaña electoral allí, y cómo la gente muestra sin pudor los colores y logos de su candidato favorito en todos los contextos, y cómo vivieron el debate final del viernes como si fuera un partido de fútbol… Aquí nos parece que hay polarización, pues creo que es un juego de niños al lado de lo de Brasil.
En fin, horas después de que yo hiciera esta foto en esta enorme plaza casi desierta, la han ocupado los partidarios de Lula para celebrar su victoria como si hubieran ganado un Mundial…