Esta foto la he tomado esta mañana a las 10:23 horas, en Casavieja, pueblo de mis suegros. Una hora después las autoridades han ordenado su desalojo. Fuimos ayer para pasar el día y la noche y regar los árboles. El incendio que se originó en Burgohondo el jueves por la tarde logró pasar a la vertiente sur por esta parte de la Sierra de Gredos, justo donde comienza el término municipal. Convirtiéndose en el extremo oeste de este macroincendio que ya ha juntado territorios de las provincias de Ávila, Madrid y Toledo.
El aparato de la foto acaba de cargar en la presa del agua potable del pueblo y marcha veloz hacia el foco más virulento del fuego que desde este lugar no se puede ver. Hemos ido a llenar unas garrafas de agua en una fuente natural que hay junto al embalse. Durante los doce o catorce minutos que hemos estado allí, dos helicópteros han cargado, han vaciado y han vuelto a cargar y continuar.
El panorama esta mañana era horroroso, ahora las informaciones que nos llegan nos cuentan un panorama dantesco.
Desde esta mañana llevo llorando temiendo por estos entornos tan privilegiados y por nuestros familiares, amigos y vecinos.
Ojalá que esta foto pueda transmitir lo que se está viviendo y los sentimientos de rabia de las gentes del lugar.
En esta otra se puede ver dónde estaba el borde del incendio esta mañana a las once, cuando dejábamos el pueblo. A la izquierda se ve un cielo azul y luminoso, mientras a la derecha, hacia el este, el infierno empieza a tomar forma.
En estas otras cómo estaba la sierra ayer a las cinco de la tarde, a las once de la noche y a la madrugada.
Y para finalizar con este reportaje, otras de los helicópteros.