Como tantas fotos en la preciosa villa de Llanes, podrían ubicarse en la categoría de “Ciudad y arquitectura”, pero también en esta de “Paisajes y naturaleza”, que en este caso parece más adecuada, aunque la foto esté tomada en plena calle, al pie de la coqueta y agradable playa del Sablón.
Nadie se atreve a bañarse, más por la temperatura del agua que por el oleaje, no muy acusado en la orilla. Los pocos que se aventuran a “mojarse” un poquito son, desde luego, los niños. Pero a pocos metros de la playa, olas de gran tamaño sacuden el dique, flanqueado por esos cubos pintados por Agustín Ibarrola y denominados “cubos de la memoria”. Tanto golpea el agua salada estos cubos, que recientemente han tenido que ser repintados para recuperar su colorido original. Enormes bloques de piedra pintados de llamativos colores, a la vez firmes y frágiles frente a los embates del poderoso mar. Quizá como la propia memoria frente a los embates del tiempo…